Carta firmada por un ebrio

by andreyguzman123

La madrugada es un espacio vacío en el cual cada persona que duerme se encuentra perdida en su mundo, en su miseria o en su alegría, un lapso de la historia diaria en el cual cada uno de nosotros descansa o se aleja de lo que lo atormenta, pero ¿Qué pasa cuando se pierde esa noción de espacio? Cuando uno ya no puede estar, al igual que todos, perdido o simplemente en un modo de apagado temporal. Puede, que como yo en este momento, se dediquen a escribir, a componer textos con cada una de las letras que se les ha enseñado desde la infancia, pero el objetivo de estas letras no solo es acabar con ese tiempo de forma rápida, o de mantener la mente alejada de otros cosas que se puedan hacer en la madrugada, el fin máximo del sutil arte de unir letras es crear una mágnum opera en la cual se esconda algún mensaje o algún sentimiento que solo con repetidas veces de lectura puedan ser encontradas, y con el objetivo (casi como con el de nuestras vidas) tener sentido para alguien.

Esperaba yo las noches con desespero, puesto que nunca podía tener una madrugada normal, cuando ya callaba el ruido de la gente, sabía yo que me encontraba de nuevo frente a frente  con la soledad que combinaba día y noche en un pequeño e incomprensible lapso de tiempo, tiempo que se tornaba de un color negro azabache, un negro casi tan perfecto como el de su cabello, también, podía notar un matiz de colores entre amarillos y café, que se posaba en el cielo, casi al igual que se poza su mirada y su cara en mi pecho ,penetrante y tan significativa que sin si quiera decir algo se podía comprender el todo de sus deseos y sus miedos, sus preocupaciones y sus alegrías ,casi todo… menos algo, algo que aun mis ciegos ojos tal vez no podían entender.

Buscaba entonces yo en esas madrugadas ese algo que no podía entender de usted, de esa indomable alma que sentía miedo, ¿A qué? No lo sé, ¿Por qué? Tampoco lo sé, mi mente sigue buscando respuestas entre análisis profundos, que conllevan ciencias exactas pero entonces creo que es allí donde radica mi error, ¿Cómo puedo yo analizar un arte con una ciencia exacta? Es como si un matemático quisiera expresar mediante números el origen de las obras que pueda tener un pintor con el simple hecho de ver un objeto… más  que puras teorías podía manejar mi encrucijada mente… peo entonces, allí, en medio de la madrugada se presentó a mí lo que parecía ser la respuesta a todo, ¡la solución a  la ecuación de su alma! ¿Podía ser esa? o ¿Podía ser solo una ilusión que producía ya mi cuerpo agotado por el diario vivir que trae no más que afanes? Decidí averiguarlo.

Empecé a entender que no todo tiene que tener repuesta en la vida, pero que si al menos se debe hacer entender lo que se quiere hacer con ella. Justo como ahora, tiemblo o tal vez miro a un lugar de manera fija, puede que sean sus ojos o sus labios, o el total de los componentes que se unen en su rostro, o tal vez este en la cocina preparando algo para que ella cene, no soy el mejor cocinero, pero bueno, hago  el intento, escucho música …

no se hablar, por eso mis manos se encargan de hacerlo con letras reunidas en fragmentos y prosas, mensajes ocultos entre párrafo y párrafo, como si quisieran exaltar a la vista tal como lo hace un cachorro cuando quiere que su amo lo levante y juegue con él, ser entendible se me hace difícil, y hablar también lo es ,pero mi respuesta fue esa, expresar a usted lo que de mi nace, ese sentimiento que brota de mi al igual que lo hace una copa de  vino o una cerveza, cualquier tipo de alcohol, alguna tipo de euforia o alguna calma total que apacigua mis afanes y me hace reír del trajín de la vida, usted… usted …  si usted, de usted me he enamorado , de usted me he dejado llevar al infierno y al cielo con un simple abrazo ¿Puede usted imaginar que pasaría si fuera un beso? Caos y caos que solo los dos entenderíamos mientras tomo su espalda y usted mi cuello, de usted he vuelto a sentir lo que se había perdido. De usted quiero ser un demonio o un ángel sea cual sea el caso que usted lo prefiera, de usted quiero ser la furia, felicidad enojos y temores que pueda traernos el tiempo, de usted quiero ser la almohada y la cobija, la euforia o la calma el odio o el amor pero mientras tanto…

Quiero saber si usted… usted… ¡SI! usted, si usted quiere lo mismo para los dos….

 

 

Carta firmada por un ebrio que encontró el mejor alcohol en sus labios.

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